El Ensayo


La Ciudad inexistente

Cuando miro con la mirada de un transeúnte que recorre las calles de mi pueblo, busco

una idea de lo que veo y se me retrae la atención, como una compositora que no encuentra un frase para empezar a escribir una canción, pero debo componer una idea de lo que quiero exponer.

Voy a comenzar con interrogantes: ¿Por qué este pueblo que está ubicado en un privilegiado lugar no ha tenido un crecimiento sostenido, en tiempo, tanto en cantidad habitantes, como en espacio urbanístico?

Si al mirar al sur tenemos una ciudad como Tres Arroyos, con setenta mil habitantes y mirando hacia el norte está la ciudad de Benito Juárez con cuarenta mil habitantes y entre esa dos ciudades Gonzáles Chaves con apenas diez mil habitantes nos damos cuenta que algo pasó con nosotros.

Pero claro, es una ciudad “tranquila”, y cómo no va ser tranquila si no hay gente, si cada día que pasa se van cantidades de jóvenes. Y la ciudad queda sujeta a la idea sostenida que un pueblo puede ser pequeño y tener las bondades que te da la relación pueblerina, eso es como quedar detenido en el tiempo, es como estar parado, en un lugar tan quieto que te pueden tapar los pastos, es como la quietud muy bien observable pero, para muy pocos.

Algunos miran sin ver, la realidad es que el crecimiento de una ciudad no es siempre desde la virtud, la virtud es tan virtuosa que te hace mirar hacia ti mismo, hacia adentro, es como querer encerrar todas las buenas condiciones de la buena vida en un puño.

Los habitantes más ancianos quieren un pueblo para transitarlo ellos sin que nadie los perturbe, los más jóvenes quieren tranquilidad para que sus hijos crezcan en un lugar seguro, como si la seguridad fuera un supuesto, que se puede anticipar lo que piensa el que va delinquir.

Los adolescentes sí saben que un pueblo debe crecer, para algún día ser una ciudad verdadera, pero lo único que les queda es irse.

Los niños son felices, ¿Qué le podríamos pedir a los niños que sean “felices”?.

Esto quiere decir que este es un pueblo para ancianos y niños.

Se construirá con el tiempo, con los de edad intermedia una nueva concepción, para que nazca y florezca la ciudad y no quede en el medio de dos ciudades como paraje casi inexistente.

tu musica ( radiomatt)

ingresa a radiomatt2010.blogspot.com

traducir blog

LLUVIA DE VOTOS

Primarias 2011 : Cristina Arrasò 
Ganò con màs del 50% de los votos


Con su hija, en el escenario del hotel intercontinental, donde convocó a pelear por más equidad.




           
 Cristina Fernández y Amado Boudou festejaron en el búnker K.

Domingo, 14 de agosto de 2011
Los cantos de los quinientos invitados reunidos en el salón (en la calle había otros tantos, militantes y simpatizantes, que alrededor de una pantalla gigante desplegaban banderas y golpeaban sus bombos) recrudecieron cuando CFK mencionó a Néstor Kirchner: “Esto es un homenaje a él. Esto también es de él, que está mirando desde algún lado”, aseguró la mandataria. “Está acá”, le respondió alguien desde la muchedumbre. Pronto, toda la sala estaba cantando que “Néstor no se murió” y que “vive en el pueblo, la puta madre que lo parió”. En ese momento, Cristina invitó a subir al escenario a su hija Florencia (“la favorita de él”), a quien abrazó emocionada mientras mandaba un saludo al otro hijo, Máximo, favorito de ella, que permanecía en Río Gallegos con su mujer. Boudou escoltaba la escena, aplaudiendo, con un papelito celeste entreverado en el cabello castaño.
Pensemos en grande y estemos unidos que el mundo está difícil”, insistió la Presidenta, que realizó “una gran convocatoria a todos los argentinos y todas las fuerzas políticas, a todos los candidatos de todos los partidos y todas las provincias que participaron y llevaron sus propuestas a la sociedad” para que colaborasen porque “el mundo es un tembladeral”, en referencia a la crisis económica y social que azota a los Estados Unidos y Europa. “Si logramos superar las diferencias y, fundamentalmente, si escuchamos lo que dice la sociedad a través de las urnas, vamos a lograr equivocarnos un poco menos –concluyó–. Mi único compromiso es seguir redoblando el esfuerzo.” Antes de dejar el salón, Cristina se acercó al borde del escenario y se inclinó a abrazar a la marea humana que se estiraba hasta alcanzarla, sin detenerse en protocolos, de la misma manera en que lo hacía Néstor Kirchner en los primeros días de su mandato.




No hay comentarios:

Publicar un comentario